PROBLEMAS DE SALUD POR ESTRÉS

Los problemas de salud más frecuentes por culpa del estrés según los fisioterapeutas son las migrañas, cervicalgias, bruxismo, dolores de oído o de espalda.
Las migrañas, las cervicalgias, el bruxismo y los dolores de oído y de espalda son los problemas de salud más frecuentes sufridos por la población como consecuencia del estrés psicológico prolongado, según el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid. El estrés, que no siempre es negativo, provoca un aumento de la frecuencia cardiaca, la presión sanguínea, la respiración y la tensión muscular, entre otros síntomas. Estas respuestas, que en principio son normales, se convierten en un problema si se prolongan en el tiempo, ya que producen una serie de alteraciones biomecánicas y físicas que se deben atajar.
Cuando el organismo está bajo el efecto del estrés psicológico, las células del sistema inmunológico son incapaces de responder al control hormonal. La inflamación está, en parte, regulada por la hormona cortisol, y cuando a esta no se le permite desempañar esta función, pueden incrementarse los niveles de inflamación, lo que juega un papel importante en muchas enfermedades como los trastornos cardiovasculares, el asma, enfermedades autoinmunes, etc. y otros problemas de salud.
El círculo vicioso que origina los efectos negativos del estrés puede romperse desde varios frentes, actuando sobre los desencadenantes del estrés, sobre los procesos de valoración cognitiva o sobre sus consecuencias fisiológicas.
Existen técnicas que consisten en educar al individuo para que controle el estado de tensión muscular de las diferentes partes de su cuerpo, mediante la realización de ejercicios de contracción-relajación, u otras relacionadas con la representación mental de las consecuencias motoras de las sensaciones de peso y calor, que activan condiciones nerviosas somáticas y viscerales. Además, desde la fisioterapia, se puede ayudar al paciente a adoptar técnicas que permiten normalizar patrones alterados de respiración, ayudando a controlar la profundidad y la frecuencia respiratoria, la postura y el empleo de la musculatura adecuada, y que producen el efecto contrario del estrés y su respiración rápida, superficial e ineficaz.

Deja un comentario